viernes, 7 de octubre de 2016

Bonito encebollado



Esta receta es una de las más fáciles y resultonas que podéis hacer, siempre y cuando tengáis una buena materia prima, en este caso una buena pieza de bonito del norte.

Tradicionalmente esta receta se suele hacer con atún, pero todos sabemos lo complicado que resulta encontrar un buen atún. … y del precio ni hablamos.

La receta que voy a preparar es suficiente para seis personas. Si sois menos y os sobra lo congeláis para otro día y vuelve a estar riquísimo.

Espero que os guste.


Ingredientes.
1 kg de bonito.
3 cebollas (800 gr. aproximadamente)
2 dientes de ajo.
100 ml. De un buen aceite de oliva.
Un chorreón de un buen vinagre de Jerez (aproximadamente una cucharada sopera)
½ vaso de agua.
½ cucharadita de pimentón dulce (de las de café)
½ cucharadita de orégano.
1 hoja de laurel, sal y pimienta negra.


Preparación.

1. Cortamos el bonito a dados de unos 2 cm de lado. Si vuestro pescadero es apañado le indicáis que os lo corte para hacerlo encebollado.


2. Pelamos la cebolla y la cortamos en juliana (tiras finas y largas) y los ajos los pelamos y los cortamos en láminas finas.


3. Salpimentamos el bonito y en una cazuela incorporamos un poco más de la mitad del aceite. Cuando esté caliente el aceite incorporamos el bonito y movemos para que coja un poco de color. Cuando esté dorado por todos lados lo sacamos a un plato. Es recomendable dorar el bonito en varias tandas para que se haga bien, pero con cuidado que no se pase porque puede quedarse seco.


4. Incorporamos a la cazuela el resto del aceite y añadimos los ajos para que se doren un poco. Una vez que hayan cogido color añadimos la cebolla, la hoja de laurel y media cucharadita de sal.


5. Dejamos a fuego medio-bajo hasta que la cebolla esté tierna (unos 30 minutos). Cuando esté tierna subimos el fuego y añadimos un chorreón de vinagre y rascamos con una paleta el fondo de la cazuela para que se suelten los sabores que dejó el bonito al dorarlo.


6. Apartamos la cazuela del fuego, añadimos el orégano y el pimentón y removemos un poco para que con el calor de la cebolla se haga un poco el pimentón.


7. Incorporamos el agua, el bonito que teníamos reservado (si en el plato hay algún liquido que ha soltado el bonito, también se incorpora).


8. Dejamos a fuego medio hasta que se evapore el agua. Probamos de sal y corregimos si fuese necesario. Apartamos del fuego y dejamos reposar unos minutos.

Buen provecho



Ya estamos de vuelta



Ya hace seis meses que te fuiste, de la noche a la mañana nos dejaste, sin un adiós, sin un hasta luego... Tan discreto como siempre. 
No era necesaria una despedida, no había nada que decir porque siempre nos lo decíamos todo.
El tiempo va pasando y nosotros seguimos aquí luchando, igual que lo hiciste tú cuando marcharon los tuyos, como nos habías enseñado, "...a pesar de las adversidades... siempre hacia adelante".
Creo que ya me encuentro con fuerzas suficientes para meterme de nuevo en mi cocina tal y como siempre me decías…”Juanillo tú a tus fogones”.
¡¡Gracias Padre!!

lunes, 14 de marzo de 2016

Palmeritas de atún, anchoas y parmesano

Esta es una de esas recetas tontas que te hacen quedar bien cuando recibes a alguien en casa y le pones un pequeño aperitivo, o te invitan y tienes que llevar algo. Si es esto último seguro que nadie más de la reunión lleva ese plato.
Es algo muy fácil que he hecho varias veces y siempre gusta a quien lo prueba


Ingredientes.
1 lámina de hojaldre (a ser posible cuadrada)
2 latas de atún al natural o en aceite
1 lata de anchoas en aceite.
1 huevo
1 queso parmesano rallado
pimienta

 
Preparación.

1. Estiramos un poco, con el rodillo, la lámina de hojaldre que previamente ha estado a temperatura ambiente (proceder según indique el fabricante).

2. Escurrimos bien el atún en aceite o al natural, lo desmenuzamos y reservamos. Escurrimos bien las anchoas en aceite las pasamos por un chorro de agua fría para quitar el exceso de sal y secamos con un paño.

3. Distribuimos el atún de forma homogénea sobre la lámina de hojaldre y disponemos las anchoas sobre el atún de la forma que se muestra en las imágenes. Ponemos un poco de pimienta molida por encima.

4. Enrollamos el hojaldre tal y como se ve en las figuras 3 y 4, de forma que las anchoas quedan a lo largo de nuestro doble rulo

5. Metemos el hojaldre en el congelador durante unos 10-15 minutos para que coja cuerpo

6. Vamos calentando el horno a la temperatura que nos indique el fabricante del hojaldre, unos 180ºC

7. Sacamos el hojaldre del congelador y con un cuchillo bien afilado vamos cortando rodajas de un grosor de 1 centímetro aproximadamente y disponiéndolas en papel de hornear dejando hueco de separación entre ellas.

8. Las pintamos con huevo batido e incorporamos por encima el parmesano rallado.

9. Introducimos en el horno durante unos 10-12 minutos y veamos que nuestras palmeritas están listas.

10. Sacamos del horno y dejamos enfriar.

Buen provecho.


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martes, 1 de marzo de 2016

Guiso de ternera con alcachofas

Con los días de frío, una de las cosas que más apetece para comer es un buen plato de cuchara, cosa que en mi casa se agradece bastante.
Aquí os dejo una de esas recetas que yo denomino de fondo de armario, en este caso "fondo de alhacena".
En cada casa los guisos y estofados se realizan de una forma diferente y de una receta a otra hay pequeños matices que hacen que cada una sea totalmente distinta. Pues bien, aquí os dejo una de tantas.

Ingredientes:
500 gr de carne para guisar (en este caso ternera, pero también se puede hacer con cerdo).
1 kg de alcachofas
150 gr de guisantes congelados o frescos
1 cebolla (sobre unos 250 gr)
4 dientes de ajo
4 cucharadas de tomate frito, si es casero mejor
1 cucharada colmada de harina
80 ml de aceite de oliva
125 ml de vino blanco (1/2 vaso aproximadamente)
1 litro de agua.
1/2 cucharilla de tomillo seco
Sal y pimienta negra
Patatas fritas a cuadros para acompañar (Opcional) Yo en este caso no le he puesto

Preparación: 
1. Limpiamos las alcachofas quitando las hojas más verdes, cortamos las puntas y pelamos el rabillo. Cortamos las alcachofas en cuartos y las metemos en agua con limón para que no se oxiden.

2. Preparamos el sofrito. Para ello pelamos la cebolla y la picamos muy fina. Pelamos los ajos y los picamos finos. Ponemos 4 cucharadas de aceite de oliva en una sartén y sofreímos la cebolla y el ajo. Añadimos media cucharadita de sal.

3. Mientras se va haciendo el sofrito vamos salteando la carne. Cortamos la carne en trozos no demasiado pequeños y los ponemos en un bol. Añadimos media cucharadita de sal, un poco de pimienta recién molida y espolvoreamos con la cucharada de harina. Removemos bien para que toda la carne quede cubierta de harina (una capa fina).

4. En la olla que vayamos a hacer nuestro guiso ponemos el resto del aceite y lo llevamos a fuego fuerte y cuando esté bien caliente vamos salteando los trozos de carne por tandas. cuando una tanda coja color, es decir, que se dore un poco, la retiramos a un plato y añadimos otra tanda. Seguimos así hasta que toda la carne esté salteada y reservamos en un plato.

5. Como nos habrá quedado un poco de costra en el fondo de la olla, añadimos el vino blanco y subimos el fuego para que vaya evaporando y se reduzca el vino. Mientras con una cuchara de madera vamos rascando el fondo de la olla para que se suelte la costra (esto se llama desglasar).

6. Cuando se haya reducido el vino a la mitad o menos añadimos el agua, el tomillo, el tomate frito, las alcachofas, los guisantes y las carnes que teníamos reservadas.

7. Cuando esté el sofrito de ajo y cebolla listo se lo añadimos a la cacerola y lo dejamos a fuego medio hasta que las carnes estén blandas (entre 1 y 2 horas dependiendo de la temperatura y del tipo de carne). Vigilamos durante la cocción que el guiso no se nos quede sin agua y si es necesario añadimos un poco más, pero tened cuidado que tiene que quedar con poco caldo.

8. Cuando las carnes estén blandas probamos de sal y pimienta y rectificamos en el caso que sea necesario.

9. Apartamos del fuego y lo dejamos reposar unos minutos (cuanto más tiempo mejor) y... BUEN PROVECHO.

viernes, 26 de febrero de 2016

Cebollitas en vinagre


Hace unos meses me dieron un puñado de cebollas bastante pequeñas y con un sabor muy intenso. Algunas las he utilizado para algún sofrito y ensaladas, pero al ser tan pequeñas (y poco habituales en mi cocina) he decidido conservarlas en vinagre para que cuando llegue el otoño y los fríos días del invierno (que llegarán, aunque ahora nos parezca mentira) pueda consumirlas acompañando alguna carne o como aperitivo.

Estas cebollas pequeñas son engorrosas de limpiar, pero para ello hay un truco infalible: las sumergimos durante 1 minuto en agua hirviendo y cuando las saquemos veréis que la piel se despega fácilmente. Os recomiendo que no cocerlas demasiado, pues estarán mucho mejor algo enteras.

Ingredientes:


3/4 de Cebollas pequeñas
2 clavos de especia
1 cucharadita de granos de pimienta negra
1 hoja de laurel
1 cucharadita de sal

1 L de vinagre (en mi caso de manzana)





Preparación:

1. Limpiamos las cebollas y las ponemos a cocer en una olla con agua unos 5 minutos.

2. En otra olla incorporamos el vinagre, la sal y los clavos y vamos calentando.

3. Escurrimos las cebollas y las incorporamos a la olla con el vinagre caliente, subimos el fuego y apagamos cuando rompa a hervir.

4. Colocamos las cebollas en un tarro con la hoja de laurel y los granos de pimienta.

5. Cubrimos con el vinagre y cerramos

6. Echamos agua en una olla e introducimos nuestro tarro. Lo ponemos a hervir y hacemos el baño María durante 20 minutos. Transcurrido ese tiempo dejamos el tarro en el agua hasta que se enfríe.

7. Dejamos nuestro tarro en un lugar fresco y oscuro durante unos 3 meses.


Aclaración.
Si se utiliza más de un tarro, se introduce en cada uno una hoja de laurel y unas bolitas de pimienta negra. También se pueden utilizar otras especias o hierbas aromáticas.

jueves, 18 de febrero de 2016

Bizcocho de aguacate

Seguramente que para muchos de vosotros será la primera vez que hayáis oído hablar de este bizcocho. Yo tengo que reconocer que para mí ha sido un descubrimiento de hace unos meses. Esta receta la he sacado del blog de mi amiga Ana María, de cocinando entre olivos. Cuando vi la receta me llamó mucho la atención porque soy un amante de los aguacates y los utilizo en bastantes platos, pero nunca se me habría pasado por la cabeza hacer un bizcocho, pero como dice mi madre, nunca es tarde si la dicha es buena.
Aprovechando una visita a casa de mis amigos Nieves y Jesús, en la que nos obsequiaron con unos cuantos aguacates de Vélez Málaga y de una calidad excelente, he pensado que lo mejor sería probarlos en un bizcocho.
Os aseguro que es un bizcocho con un sabor peculiar pero exquisito, con mucho aroma y sabor a aguacate, como he dicho antes eran unos aguacates muy buenos y en su punto perfecto de maduración.

Sin más preámbulos aquí os dejo la receta.
Ingredientes
4 huevos
180 gr de azúcar
2 aguacates hermosos
zumo de medio limón
50 mililitros de AOVE
220 gr de harina
1 sobre de levadura química
Azúcar glass para espolvorear

Preparación con thermomix:
1. Lo primero que hacemos es blanquear los huevos con el azúcar, esto es, ponemos los huevos en el vaso junto con el azúcar y la mariposa, programamos 5 minutos, temperatura 37º, velocidad 3 1/2. Cuando haya terminado el tiempo programamos 5 minutos más sin temperatura e igual velocidad para que la masa se esponjé.

2. Mientras se blanquean los huevos, pelamos los aguacates, les quitamos el hueso central y con un tenedor los vamos triturando bien y le añadimos el zumo de limón para que no se nos pongan negros.

3 Cuando se hayan blanqueado los huevos quitamos la mariposa y en el vaso añadimos el aguacate triturado, el aceite y programamos 8 segundos, velocidad 4

4. Ponemos de nuevo la mariposa e incorporamos la harina tamizada junto con la levadura bien mezclada y programamos 10 segundos velocidad 3. Una vez finalizado el tiempo comprobamos que se ha mezclado bien.

5. Untamos un molde con un poco de mantequilla y vertemos nuestra masa. Le damos unos golpes sobre la encimera para que quede bien uniforme y la introducimos en el horno previamente calentado a 180ºC durante unos 45 minutos. Comprobamos con una aguja que está bien hecho y no está crudo por dentro. Desmoldamos sobre una rejilla y dejamos enfriar.

6. Una vez frío, lo espolvoreamos con azúcar glass y servimos.

Buen provecho.



Preparación Tradicional:
1. En un bol echamos los huevos (que previamente habremos sacado del frigorífico al menos con media hora de antelación) con el azúcar y los batimos con unas barillas durante unos minutos, cuanto más tiempo los estemos batiendo más esponjoso nos saldrá nuestro bizcocho.

2. Pelamos los aguacates, les quitamos el hueso central y con un tenedor los vamos triturando bien y le añadimos el zumo de limón para que no se nos pongan negros.

3. Incorporamos a los huevos el aguacate triturado y el aceite batimos con las barillas hasta que la mezcla quede homogénea. 

4. Incorporamos la harina tamizada junto con la levadura bien mezclada y mezclamos con una paleta con movimientos envolventes hasta que se haya integrado bien la harina.

5. Untamos un molde con un poco de mantequilla y vertemos nuestra masa. Le damos unos golpes sobre la encimera para que quede bien uniforme y la introducimos en el horno previamente calentado a 180ºC durante unos 45 minutos. Comprobamos con una aguja que está bien hecho y no está crudo por dentro. Desmoldamos sobre una rejilla y dejamos enfriar.

6. Una vez frío, lo espolvoreamos con azúcar glass y servimos.

Buen provecho.



martes, 3 de noviembre de 2015

Carrilleras de cerdo ibérico estofadas


Hace tiempo que tenía ganas de hacer unas carrilleras de cerdo ibérico y qué mejor ocasión que hacerlas cuando tienes una visita en casa. Si os gusta la carne y a vuestros comensales también, este es uno de esos grandes platos que hacen que tus invitados salgan más que satisfechos en un almuerzo. Si además se acompaña de un buen vino, cosa que no dudo, la comida se va alargar con una buena tertulia hasta acabar con un buen digestivo. En este caso un buen orujo gallego o "aguardiente" como llama mi gran amigo Cachiso, mi proveedor oficial de orujo casero.



Ingredientes
8 carrilleras de cerdo ibérico
1 cebolla grande o 2 medianas
3 zanahorias grandes
4 dientes de ajo.

Harina
1/2 litro de vino tinto (Yo utilicé un vino de Granada: Muñana, pero con otro buen vino también saldrán estupendas)
1 hoja de laurel
Pimienta negra
Aceite de oliva
Sal
Setas variadas deshidratadas.

 


Preparación

1. Lavamos las carrilleras y las limpiamos muy bien de grasa y la nervadura que puedan tener. (Esto es fundamental para que la carne quede rica y tierna. No debemos encontrarnos trozos duros de nerviaciones ni de grasa).

2. Si las carrilleras son muy grandes las partimos por la mitad, en mi caso las dejé tal y como estaban. Eran del tamaño de la palma de una mano. Salpimentamos y enharinamos. 

3. Ponemos aceite en una cazuela y doramos las carrilleras durante unos pocos minutos. Retiramos del fuego y reservamos. 

4. En la misma cazuela rehogamos la cebolla, los ajos, las zanahorias troceadas y un puñado de setas (bien hidratadas. Si las setas son de temporada procuramos que estén bien limpias). Cuando la cebolla empiece a pochase incorporamos la carne y la hoja de laurel.
 
5. Salpimentar al gusto y regamos con el vino escogido. 

6. Añadir una taza de agua y llevamos a ebullición. En este momento bajamos la temperatura del fuego y tapamos la cazuela. 

7. Cocinamos a fuego suave durante tres horas, fijándonos de vez en cuando que el estofado no se seque. Si perdiera líquido, agregamos un poco más de agua. 

8. Cuando la carne esté muy tierna apagamos el fuego y separamos de las verduras. 

9. Trituramos el caldo y las verduras con la batidora y pasamos por un colador chino si quiere una salsa más fina (en mi caso la pasé por la Thermomix durante 15 segundos a Velocidad máxima). 

10. Volvemos a poner todo en la cazuela, rectificamos de sal y le damos otros cinco minutos de cocción para que esté a punto. 

11. Servimos las carrilleras con un poco de salsa y acompañadas, en mi caso con unas patatas panaderas y unas setas variadas a la plancha.

Buen provecho y disfrutad de este maravilloso plato. 

 

lunes, 26 de octubre de 2015

Ensalada de escarola con granadas

Nada tan de temporada de otoño como la escarola y las granadas, pues ¡qué mejor que juntarlas!. Aprovechando la visita al pueblo me traje unas ricas granadas que ya he empleado rápidamente. Aquí os dejo una estupenda, fácil y refrescante ensalada.

Ingredientes:
1 lechuga escarola
1 granada
1 ó 1/2 diente de ajo
Picatostes en cortados en pequeños cubos
6 huevos de codorniz cocidos (opcional)
Sal
Aceite de oliva virgen extra
Vinagre (a ser posible de Jerez)


Preparación.
1. Cortamos la escarola en trozos, deshechamos las hojas más feas y la dejamos unos minutos en remojo.

2. Cocemos durante 4 ó 5 minutos en agua hirviendo los huevos de codorniz

3. Pelamos y desgranamos la granada. Yo para ello la froto un poco sobre la encimera, la parto por un lateral y con una cuchara de palo le voy dando golpecitos para que se vayan desprendiendo los granos. Veréis que van saliendo muy fácilmente.

4. Freímos unos picatostes y cuando estén fritos los frotamos con un poco de ajo. Si queréis ahorraros este paso, podéis usar trozos de pan ya fritos y con sabor a ajo que los podéis encontrar en el supermercado (estos son los que yo he utilizado, pues tenía prisa)

5. Lo que sobre del ajo de untar los picatostes lo echamos al mortero y machacamos con un poco de sal. Cuando obtengamos una pasta añadimos un buen chorreón de vinagre y seguimos removiendo con la mano del almirez hasta obtener una crema blanquecina, a continuación vamos añadiendo el aceite hasta que se integre y obtengamos una buena vinagreta
No escatiméis en el vinagre ni en el aceite, pues con el amargor de la escarola queda muy bien el punto ácido del vinagre.

6. Pelamos los huevos y los partimos por la mitad. Escurrimos bien la escarola y la ponemos en un bol. Le añadimos un buen puñado de granos de granada, los picatostes y la vinagreta. Removemos bien para que las hojas se impregnen bien con el aceite y el aroma a ajo.

7. Pasamos nuestra ensalada a la fuente donde la vayamos a servir y ponemos por encima los huevos de codorniz y añadimos un hilo de aceite para darle un poco de brillo y vistosidad a nuestra ensalada.

Esta ensalada también admite muy bien unas pocas uvas pasas y nueces.

Buen provecho.


miércoles, 7 de octubre de 2015

Bizcocho de Naranja


Últimamente cuando tengo visita en casa me gusta hacer para los desayunos y meriendas (si llega) un bizcocho de naranja, ahora es una época estupenda para tomar naranjas y en Granada hay una zona en la que se producen unas naranjas buenísimas, el Valle de Lecrín y me gusta comprarlas directamente a los productores, naranjas ecológicas muy buenas, ... y baratas.
Aquí os dejo una receta muy fácil y con muchas posibilidades.

Ingredientes:
100 gr de AOVE
250 gr de harina de repostería
250 gr de azúcar
1 naranja de zumo
3 huevos
1 yogurt natural
1 sobre de levadura química
1 pellizco de sal

Preparación tradicional:

1. Precalentamos el horno a 180ºC.

2. Engrasamos un molde con mantequilla y espolvoreamos ligeramente con harina. Reservamos.

3. En un bol ponemos las claras de los huevos y batimos hasta que se monten. Añadimos la yema y seguimos batiendo. Una vez incorporada las yemas añadimos la raspadura de la naranja, el zumo de la misma y el azucar. Seguimos batiendo hasta que se integren bien.

4. Añadimos el aceite y el yogurt y mezclamos.

5. Incorporamos la harina (siempre tamizada), la levadura y la sal seguimos mezclando hasta que todo esté totalmente integrado.

6. Vertemos la mezcla en el molde y golpeamos suavemente sobre la encimera para que la masa se distribuya bien, la superficie quede regular y no se formen burbujas de aire en el bizcocho (el molde no debe de llenarse más de la mitad). Horneamos durante 30 minutos (aproximadamente, eso ya dependerá de cada horno).

7. Una vez horneado (comprobamos con una aguja que está totalmente cocido) lo dejamos enfriar en el molde y desmoldamos una vez frio. Podemos añadirle azucar glas.

Buen provecho
Preparación con thermomix:

1. Precalentamos el horno a 180ºC.

2. Engrasamos un molde con mantequilla y espolvoreamos ligeramente con harina. Reservamos.

3. Ponemos en el vaso el azúcar, la naranja cortada en cuartos y los huevos. Programamos 3 minutos, 37ºC, velocidad 5.

4. Añadimos el aceite y el yogurt. Mezclamos durante 5 segundos, velocidad 4.

5. Incorporamos la harina (siempre tamizada), la levadura y la sal. Programamos 15 segundos, velocidad 3. Terminamos de envolver la mezcla con la espátula.

6. Vertemos la mezcla en el molde y golpeamos suavemente sobre la encimera para que la masa se distribuya bien, la superficie quede regular y no se formen burbujas de aire en el bizcocho (el molde no debe de llenarse más de la mitad). Horneamos durante 30 minutos (aproximadamente, eso ya dependerá de cada horno).

7. Una vez horneado (comprobamos con una aguja que está totalmente cocido) lo dejamos enfriar en el molde y desmoldamos una vez frío. Podemos añadirle azúcar glas.

Buen provecho

Anotaciones:
1. El yogurt lo podéis sustituir por 130 gr de nata liquida
2. El Aceite de Oliva Virgen Extra también se puede sustituir por aceite de girasol o mantequilla, pero os advierto que el sabor ya no va a ser igual.

3. E azúcar glas se puede sustituir por azúcar blanquilla o morena y añadirla por encima justo antes de hornear, con esto conseguimos una costra crujiente en la superficie del bizcocho.