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viernes, 28 de octubre de 2016

Mermelada de higos con coñac y vainilla



Hoy os dejo algo dulce, muy dulce y exquisito.
Sé que no es temporada de higos, pero es una receta que tenía preparada hace unos meses y no la subí.
Es una mermelada deliciosa con un sabor intenso a higo (siempre y cuando estén maduros) y unos aromas a vainilla y coñac que la hacen perfecta para acompañar algunos quesos, sobre todo si son añejos. También la podéis usar para acompañar un buen foie de oca. Y sobre todo para una buena tostada con mantequilla.

Ingredientes:
1 kg de higos frescos y maduros
Una pizca de vainilla en polvo (yo usé media vaina de vainilla abierta por la mitad)
50 gr de coñac
½ limón
600 gr de azúcar
½ cucharilla de postre de agar-agar

Preparación con Thermomix

0. Lo primero que hacemos es introducir un plato de porcelana en el congelador para comprobar posteriormente la textura de la mermelada.

1. Pelamos el limón, quitamos la piel blanca y las semillas, troceamos y colocamos en el vaso de la Thermomix. Trituramos durante 4 segundos a velocidad 4.

2. Lavamos los higos e incorporamos al vaso. Volvemos a triturar durante 5 segundos a la misma velocidad.

3. Añadimos el azúcar y la vainilla y programamos 20 minutos, temperatura 100ºC, velocidad 1.

4. Pasado ese tiempo agregamos el coñac y el agar-agar y volvemos a programar 20 minutos a la misma temperatura y velocidad.

5. Comprobamos el espesor echando una cucharada sobre un plato de porcelana que previamente hemos metido en el congelador. Si vemos que no está lo suficientemente espeso seguimos cocinando unos minutos más.

6. Envasamos en tarros esterilizados, cerramos y ponemos los tarros boca abajo para que hagan el vacío.

Buen Provecho



Preparación tradicional

0. Lo primero que hacemos es introducir un plato de porcelana en el congelador para comprobar posteriormente la textura de la mermelada.

1. Pelamos el limón, quitamos la piel blanca y las semillas, troceamos y colocamos en la olla donde vayamos a hacer la mermelada.

2. Lavamos los higos los troceamos en cuartos e incorporamos a la olla.

3. Añadimos el azúcar y la vainilla cocemos a fuego medio durante 30 minutos aproximadamente. Removemos de vez en cuando

4. Pasado ese tiempo agregamos el coñac y el agar-agar y seguimos cociendo otros 10 – 15 minutos más, removiendo de vez en cuando y hasta que veamos que nuestra mermelada va adquiriendo una textura de jarabe homogénea.

5. Comprobamos el espesor echando una cucharada sobre un plato de porcelana que previamente hemos metido en el congelador. Si vemos que no está lo suficientemente espeso seguimos cocinando unos minutos más.

6. Envasamos en tarros esterilizados, cerramos y ponemos los tarros boca abajo para que hagan el vacío.

Buen provecho.


domingo, 15 de febrero de 2015

Mermelada de limón

Desde que entró la temporada de limones y me regalaron como para "jartarme" no sabía que hacer con ellos, así que buscando entre recetas con limones... llegué a las mermeladas, y como nunca había hecho esta, pues... nada, me puse manos a la obra.

Tengo que deciros que el azúcar que he usado es azúcar moreno por tanto el color que vamos a tener es un color más oscuro, y menos dulce. Por su aspecto parece más mermelada de naranja que de limón. Pero no tiene nada que ver. También aviso que he utilizado un poco menos de azúcar que la cantidad que se suele usar para esta mermelada, pues no me gustan las cosas demasiado dulces (supongo que serán cosas de la edad). El resultado ha sido una mermelada un poco ácida, pero muy rica.

Normalmente en las mermeladas siempre me gusta añadir alguna especia como anís estrellado, clavos, canela... en este caso, al ser unos limones ecológicos y con un sabor muy intenso no he querido añadirles nada más.


Ingredientes:

500 gr de limón pelados y sin nada de blanco.
La cáscara de un limón
400 gr de azúcar moreno





 Preparación tradicional:

1. Con un pelador tipo "pela-patatas" quitamos la piel de un limón, sólo lo amarillo, y la cortamos en juliana y la ponemos a hervir durante 3 minutos.
Tiramos el agua donde ha hervido y volvemos a repetir la operación dos veces más. Con esto conseguimos quitar el amargor de la cáscara del limón.

2. Una vez que tengamos pelados los limones y no tengan nada de blanco para que no dé acidez ni amargura a nuestra mermelada, los partimos en cuartos y quitamos las pepitas. Los echamos en a olla junto con el azúcar y la cáscara y los cocemos a fuego medio durante 40 minutos aproximadamente. Vamos removiendo de vez en cuando.

3. Nuestra mermelada estará lista cuando adquiera una textura de jarabe homogénea.

4. Envasamos en caliente y ponemos los tarros boca abajo para que hagan el vacío y se conserven mejor.


Preparación con thermomix:

1. Con un pelador tipo "pela-patatas" quitamos la piel de un limón, sólo lo amarillo, y la cortamos en juliana y la ponemos a hervir durante 3 minutos. Tiramos el agua donde ha hervido y volvemos a repetir la operación dos veces más. Con esto conseguimos quitar el amargor de la cáscara del limón.

2. Una vez que tengamos pelados los limones y no tengan nada de blanco para que no dé acidez ni amargura a nuestra mermelada, los partimos en cuartos y quitamos las pepitas. Los echamos en el vaso junto con la cascara del limón que hemos cocido previamente y el azúcar. Programamos 30 minutos, temperatura 100ºC y velocidad 3.

3. Controlamos de vez en cuando la velocidad, pues es conveniente bajarla luego a velocidad 1 ó 2 para que no quede demasiado triturada.

4. Envasamos en caliente y ponemos los tarros boca abajo para que hagan el vacío y se conserven mejor.

Buen provecho

Recomendaciones:

  • Para comprobar el estado de espesor de nuestra mermelada introducimos previamente un plato en el congelador y cuando termine el tiempo de cocción de la misma echamos una cucharadita en el plato para que se enfríe rápidamente, así veremos la textura que adquirirá una vez fría.
  • Si queremos conservar la mermelada durante varios meses podemos hacer el  baño maría, pero lo que yo hago y me funciona muy bien es llenar los tarros esterilizados previamente en el lavavajillas y voltearlos en caliente y dejarlos durante 24 horas boca abajo.
  • Si queremos espesar nuestra mermelada porque no haya tomado la consistencia deseada podemos añadir en los últimos 5 minutos de cocción media cucharada de agar-agar en polvo para espesarla.



lunes, 9 de febrero de 2015

Mermelada de calabaza con jengibre y canela


Hoy os traigo una recetilla de mermelada de calabaza con jengibre y canela. Es perfecta para cualquier momento, tanto para un desayuno como para un buen foie, queso, etc. y es estupenda para untar unas rebanadas de pan de especias.

Esta receta la he tomado de un libro de Gina Steer "mermeladas y confituras" que me regalaron hace un tiempo y tiene cosas muy curiosas.

La mermelada de calabaza no es una mermelada al uso, pues al tener un contenido en azúcar tan alto no debemos añadirle la misma proporción de azúcar que de calabaza, a no ser que os gusten las cosas muy muy dulces.

Ingredientes:

1kg de calabaza pelada y troceada
400 gr de azúcar
El zumo de una naranja
La piel de la naranja sin nada de blanco
1 cucharada de postre rasa de canela molida
1 nuez de jengibre fresco (en su defecto 1 c/p de jengibre molido)

 

Preparación con thermomix:


1. Ponemos en el vaso el azúcar, pulverizamos 20 segundos en velocidad progresiva 5-7-9. Añadimos la piel de la naranja y pulverizamos otros 20 segundos en velocidad progresiva 5-7-9.

2. Sacamos y reservamos.

3. Echamos la calabaza troceada y la nuez de jengibre y trituramos 5 segundos, velocidad 4.

4. Añadimos el resto de ingredientes y programamos 40 minutos, temperatura Varoma, velocidad 2. A mitad de cocción sustituimos el cubilete de la tapadera por el cestillo para favorecer la evaporación y evitar salpicaduras.

5. Comprobamos el espesor echando una cucharada sobre un plato de porcelana que previamente hemos metido en el congelador. Si vemos que no está lo suficientemente espeso programamos unos minutos más.

6. Envasamos en tarros esterilizados, cerramos y ponemos los tarros boca abajo para que hagan el vacío.

Buen provecho.


Preparación tradicional:



1.  La piel de la naranja en vez de utilizarla entera, en este caso la rallamos previamente.

2. Ponemos en una olla todos los ingredientes y añadimos un vaso de agua de unos 250 ml.

3. Ponemos a fuego medio durante 30 minutos removiendo continuamente para que no se pegue al fondo. Tenemos que tener mucho cuidado para que no nos salte en la piel, pues la quemadura del azúcar es muy dolorosa.

4. Comprobamos el espesor echando una cucharada sobre un plato de porcelana que previamente hemos metido en el congelador. Si vemos que no está lo suficientemente espeso seguimos cocinando unos minutos más.

5. Envasamos en tarros esterilizados, cerramos y ponemos los tarros boca abajo para que hagan el vacío.

Buen provecho.

Consejo: 

Esta mermelada, al llevar menos azúcar no se conserva tanto tiempo como el resto. El elevado contenido en azúcar hace que la fruta se conserve e impide el desarrollo de bacterias. Por este motivo, las mermeladas con bajo porcentaje en azúcar se deben conservar en el frigorífico una vez abiertas y consumirlas rápidamente. Aquellas con un alto contenido en azúcar pueden guardarse en un lugar fresco hasta 2 ó  3 meses, siempre que se cierren con una tapadera de rosca hermética.






sábado, 15 de noviembre de 2014

Mermelada de granadas


 
La otra mitad de la caja de membrillos estaba repleta  de Granadas. ¿Qué hago yo ahora con tanta granada? Pues aparte de comerla en crudo pues he pensado hacer mermelada. 

Es una mermelada un poco especial, pues casi no hay pulpa y queda bastante líquida, más que una mermelada parece un jarabe o una jalea, y atención, es perfecta para los más golosos.

Para espesarla se puede usar peptina líquida, que venden en sobres, o cualquier otro espesante natural que le dé a nuestra mermelada una textura propia de lo que es. 

Yo, para darle un poco de textura a las mermeladas suelo usar un alga muy utilizada en Japón pero que se puede encontrar fácilmente en tiendas especializadas en alimentación. Utilizo agar-agar en polvo y se la añado a la mermelada en los últimos 5 minutos de cocción. 

Es complicado pillar la textura de las mermeladas tal y como nos gustaría, eso se consigue con la práctica y la experiencia de hacerla año tras año. Anotad siempre bien las proporciones y sobre todo el grado de maduración de la fruta y la evaporación en la cocción.

Bueno vamos al lío. 

Esta mermelada es de las más entretenidas de realizar por el proceso de desgranado de las mismas. Así que si hay niños en casa… a colaborar todos, aunque no sé yo si  eso será buena idea, pues se salpica mucho y la mancha no suele salir con facilidad.

Ingredientes:

(1 litro de zumo de granadas) 9 granadas hermosas
500 gr de azúcar
El zumo de un limón
La cáscara de un limón
1/2 cucharadita de café de agar-agar en polvo


Preparación tradicional:

1. Desgranamos las granadas y nos aseguramos que no tengan nada de blanco (ni restos de tela ni el pedúnculo por el que se insertan los granos). Apartamos un puñado de granos, para añadirlos enteros durante la cocción.

2.  Dejamos macerar los granos con el azúcar y el limón durante unas horas, mejor de un día para otro.

3. Pasamos por un pasa purés  los granos una vez macerados y colamos el líquido obtenido a través de un colador.


4. Ponemos el zumo obtenido en una cacerola y añadimos la cáscara de limón, a ser posible entera para luego poder retirarla con facilidad, y el puñado de granos que teníamos reservado (estos le darán un aspecto más natural a nuestra mermelada)

5. Llevamos el zumo a ebullición y vamos removiendo frecuentemente con una cuchara de madera y bajamos un poco el fuego para que vaya cociendo bien y evaporando el agua.

6. Debe estar cociendo a un fuego medio hasta que reduzca su volumen a 1/3 del inicial y pase del color rosa fucsia del zumo a un color granate intenso justo en ese momento se le añade el agar-agar para espesarlo (se puede sustituir por peptina líquida, en ese caso seguir las instrucciones del fabricante) y se mantiene la cocción durante 5 minutos.

7. Aunque no notemos que espesa, no debemos preocuparnos, en el momento que la temperatura baje de los 65ºC comenzará a espesar.

8. Envasamos en nuestros tarros bien esterilizados y los llenamos hasta el borde, cerramos bien y los ponemos boca a bajo hasta que se enfríen. De este modo nos durarán varios meses sin problema. También se les puede realizar el baño maría: introducimos los botes en una olla, los cubrimos de agua por encima (un dedo por encima de la tapadera) y los llevamos a ebullición durante 40 minutos. Pasado el tiempo los dejamos en el agua hasta que se enfríen).

9. Una vez fríos los botes les ponemos el nombre y la fecha de envasado y quedan listos para saborearlos.

Y como se diría en francés: Bon appétit!









Preparación con Thermomix:


1. Desgranamos las granadas y nos aseguramos que no tengan nada de blanco (ni restos de tela ni el pedúnculo por el que se insertan los granos). Apartamos un puñado de granos, para añadirlos enteros durante la cocción.

2.  Dejamos macerar los granos con el azúcar y el limón durante unas horas, mejor de un día para otro.

3. Introducimos el resultado de la maceración en el vaso y programamos 30 sg, Velocidad 8.

4. Colamos a través de un colador y recogemos el zumo en un bol y enjuagamos el vaso.


5. Introducimos el zumo de la granada en el vaso y le incorporamos la cáscara de limón y el puñado de granos que habíamos apartado. Cerramos el vaso y programamos 50 minutos, velocidad 2, temperatura 100ºC. No ponemos el cubilete para que evapore bien.

6. Añadimos el agar-agar y programamos 10 minutos a velocidad 2 y temperatura 100ºC. comprobamos que nuestra mermelada a tomado un color granate y ha reducido su volumen a 1/3 del inicial. Podemos comprobar su textura echando una cucharadita sobre un plato que previamente habremos metido en el congelador. Al enfriarse rápidamente veremos si la textura es la deseada.

7. Aunque no notemos que espesa, no debemos preocuparnos, en el momento que la temperatura baje de los 65ºC comenzará a espesar.

8. Envasamos en nuestros tarros bien esterilizados y los llenamos hasta el borde, cerramos bien y los ponemos boca a bajo hasta que se enfríen. De este modo nos durarán varios meses sin problema. También se les puede realizar el baño maría: introducimos los botes en una olla, los cubrimos de agua por encima (un dedo por encima de la tapadera) y los llevamos a ebullición durante 40 minutos. Pasado el tiempo los dejamos en el agua hasta que se enfríen).

9. Una vez fríos los botes les ponemos el nombre y la fecha de envasado y quedan listos para saborearlos.

Y como se diría en francés: Bon appétit!